Se puede usar en la cubeta del limpiador de ultrasonidos, tanto agua como una solución limpiadora preparada. Es importante que la solución limpiadora sea la adecuada, en cuanto a composición, al tipo de objeto y suciedad que necesitamos eliminar, para que el efecto de cavitación se produzca en las mejores condiciones. Existen agentes limpiadores que funcionan mejor a temperatura elevada, por este motivo los limpiadores de ultrasonidos pueden trabajar con un regulador de temperatura del fluido de la cubeta.
Este método se usa tanto a nivel doméstico y de laboratorio, con aparatos de reducidas dimensiones, como a nivel industrial con equipos más sofisticados. Sus usos van desde la limpieza de joyas, material sanitario, equipos industriales, motores, calderas.
En definitiva, la limpieza por ultrasonidos, en un método de limpieza sencillo y no agresivo (no hay que frotar y raspar la superficie) que consigue muy buenos resultados sin grandes esfuerzos.